
Capítulo 1
2091: el mundo después del trabajo
En 2091 la tecnología ha ido mucho más allá de lo que nadie se atrevía a esperar. La inteligencia artificial siguió creciendo hasta convertirse en la Superinteligencia, y el día que aprendió a moverse por el mundo físico con la robótica nació la RoS. Hoy la RoS fabrica, transporta, construye, cura y repara. Hace años que resolvió el trabajo, y nadie echa de menos los madrugones.
Lo que la RoS no ha resuelto —ni quiere resolver— es qué hacemos con todo ese tiempo. Eso sigue siendo cosa nuestra. En 2091 se valora la creatividad, la capacidad de tomar buenas decisiones y las ideas que pueden empujar hacia un futuro mejor. Las ideas se convierten en pequeñas empresas, y esas empresas no tienen plantilla: tienen Bots.
Cada Bot trabaja para la persona o el equipo que lo lleva, y su aspecto lo eligen ellos. Por eso por la calle —y en la Isla— te cruzas con lobos de hielo, dragones de cristal y dioses de otras épocas. No son monstruos: son la forma que alguien escogió para su Bot.









